Tener un plan de comunicación interna que funcione es vital para la supervivencia de las empresas. El mundo quedó asombrado cuando Google desveló que permitía a sus empleados jugar a la consola o beber cerveza en la oficina. La cultura empresarial del gigante de Silicon Valley es copiada a menudo por las nuevas empresas españolas, que sin embargo siguen manteniendo un plan de comunicación interno propio de la empresa tradicional.

Un buen plan de comunicación interna debe estar orientado a:

–          Crear cultura y sentido de la pertenencia: La cultura está compuesta por las creencias y valores comunes que deben tener todos los miembros de una empresa; tanto los directivos como los empleados.

–          Fomentar la confianza: Cuanto mayor sea este factor en la empresa, más trabajo en equipo surgirá y, por lo tanto, la empresa será más efectiva. Por parte del empresario, la confianza se demuestra manteniendo una comunicación fluida con los empleados y dejándoles tomar decisiones en su día a día. Se trata de generar un buen marketing sobre la propia empresa entre quienes la forman.

–          Mejorar la organización: La calidad, el trabajo en equipo, la gestión del tiempo, la efectividad y el conocimiento compartido de todos los componentes de la empresa. Parte de estos conceptos puede conseguirse simplemente a través de la puesta en práctica de lo que hemos expuesto en los puntos anteriores.

El plan de comunicación interna debe estar generado por los dirigentes de la empresa. Como empresarios, debemos estar convencidos de las ventajas que nos ofrece llevar una política de comunicación abierta; que puede suponer la diferencia de competitividad entre nuestra empresa y sus competidores. Para empezar a adoptar un plan de comunicación transparente y circular, debemos:

–          Hacer partícipe al personal en las tomas de decisiones.

–          Fijar reuniones periódicas donde se comparta con el personal la situación de la empresa y se escuchen sus opiniones y soluciones a posibles problemas.

–          Establecer reuniones extraordinarias cuando la empresa haya conseguido un hito o se encuentre atravesando un problema puntual.

Las nuevas tecnologías aplicadas a la empresa deben ser minimizadas en lo posible para que nuestra política de comunicación interna sea efectiva. Es importante destacar el hecho de que las informaciones deben darse cara a cara, nunca por correo electrónico, informe escrito o a través de otras vías rápidas, como Whatsapp. Este tipo de prácticas aportan a los empleados sensación de que el empresario se esconde para no recibir críticas ante una comunicación incómoda.

Os sugerimos la lectura de este manual http://www.feaps.org/biblioteca/libros/documentos/comunicacion_interna.pdf de la FEAPS sobre cómo elaborar correctamente el plan de comunicación interna de nuestra empresa.