El mercado laboral no es el que era. Conseguir trabajo ya no depende tanto de lo que pone en el currículum, sino en lo que seamos capaces de demostrar en poco tiempo, unas horas, o quizás una cortísima entrevista. ¿Te desenvuelves en la Red? ¿Sabes detectar oportunidades aunque no seas el comercial de la empresa? Estas y otras habilidades son un gancho para encontrar trabajo seguro a día de hoy.

 

– Sociabilidad: si eres capaz de contactar directamente con personas desconocidas y evaluar sus emociones, lo que puede interesarles o provocar una reacción estarás preparado para cualquier reunión con posibles clientes o proveedores.

– Flexibilidad: ser capaz de pensar en soluciones diferentes cuando caes en la rutina del trabajo ofrecerá a la empresa un empleado que no es como los demás y siempre piensa más allá de las automatizaciones.

– Idiomas y sensibilidad: el conocimiento de idiomas y la capacidad de manejar información relativa a tu empresa y comunicarse con personas de otros países son habilidades vitales para un mundo cada vez más globalizado.

– La capacidad de analizar datos de tendencias de los usuarios en Internet y ser capaz de predecir posibles conductas aproximadas a la realidad.

– Conoce los social media: blogs, redes sociales, aplicaciones móviles, ofimática, podcasts… debes moverte en ellos como pez en el agua.

– Especialista, no purista: el trabajador ideal debe tener conocimiento en profundidad de su campo de especialización, pero la cultura general suficiente como para saber desenvolverse en todo tipo de situaciones.

– Ante el aluvión de datos que nos asalta cada día gracias (o por culpa de) Internet, debes ser capaz de clasificar, estructurar, seleccionar y etiquetar la información que necesites y desechar instantáneamente aquella que sólo es una distracción.

¿Estás preparado para el trabajo de tu vida? ¿Cuántas de estas competencias crees que dominas?